El aprendizaje en estas últimas décadas ha sufrido muchos cambios. La nueva corriente sobre el aprendizaje de las personas ha adquirido matices más humanos y prácticos; una de sus bases principales es que el conocimiento adquirido tenga una razón y un uso en la práctica cotidiana de los alumnos. La definición de educación a adquirido un sentido práctico sobre como ayudar a los estudiantes (sin importar edad) a adquirir y desarrollar las herramientas intelectuales y las estrategias de aprendizaje que se requieren para adquirir el conocimiento.
La memorización de información, tal como se llevaba a cabo anteriormente, ya no pueden adecuarse a los nuevos contextos, el papel del docente, es esencial al tener éste las herramientas indicadas y el conocimiento adecuado para aplicar una enseñanza acorde a las necesidades de los alumnos, la institución y la sociedad.
El papel de la compresión en el aprendizaje es básico, puesto que el viejo esquema de memorizar ya es incongruente, la enseñanza debe otorgar al alumnos todas las herramientas para que desarrolle un proceso cognitivo integral (recabar la información, analizarla, procesarla y darle un uso práctico en su contexto).
El punto de partida en el proceso de enseñanza-aprendizaje tiene que invertir posiciones, ya no es posible arrancar desde la visión de un alumno al que hay que enseñarle conocimientos nuevos, sino por el contrario, partir desde aquel alumno que trae consigo ciertos conocimientos y que estos pueden ser la base para incrementar y aumentar otros.
Es necesario tomar en cuenta un elemento del que poco se trabaja, el papel de la comunicación, todo lo que rodea al ser humano expresa algo o tiene una intención, desde una postura, una idea, una palabra todo comunica algo a alguien, es muy importante que emitamos un ambiente comunicativo claro y sano, no solamente en nuestro entorno laboral con los alumnos y los compañeros, sino también, en nuestra vida diaria. Recordemos que si los canales comunicativos que tendemos nosotros, no son claros y legibles, no vamos a tener la capacidad de generar ambientes propicios a nuestros objetivos.
Importante es para toda acción busquemos las palabras, los ambientes, los entornos y las acciones más apropiados para que nuestro desarrollo tanto profesional como personal sea sobresaliente.
Saludos
martes, 17 de noviembre de 2009
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario